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El voto electrónico en 2012: ¿Cómo vamos?

Submitted by gwolf on Tue, 05/22/2012 - 19:28
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2012

Over and over, in different media we are told that all automatization means progress, and is surely a positive change. Many people expect us techies to be the first enthusiasts for all technifying changes — But sometimes, our task is to bring to the public's attention the reasons as to why some processes should not be automatized.

An example for this is voting. Democratic countries have as their maximum, refoundational act the periodic renovation of the ruling class through the free, secret and universal vote. There is, of course, a recognition to the importance that voting holds, as well as the trust needed in their results' processing. Electronic voting, however, puts it at risk more strongly than any other, human-based way.

In this talk, I present a short exposition on why we think this way, and will delineate the current status of electronic voting in different aspects of our country, to be able to present what we can do in the future.

Resumen: 

Una y otra vez, en diversos medios nos insisten en que toda automatización es símbolo de progreso, es algo necesariamente positivo. Mucha gente espera que nosotros, los tecnólogos, seamos los primeros entusiastas de cualquier cambio tecnificador — Pero en algunos casos, nuestra labor es llamar la atención a por qué algunos procesos no deben pasar por la automatización.

Un ejemplo de lo anterior es el del voto. Los países democráticos tienen como el acto máximo y refundacional la renovación periódica de la clase gobernante por medio del voto libre, secreto y universal. Existe, claro, el reconocimiento a la importancia de este hecho, y de la certeza que haya en el procesamiento de sus resultados. El voto electrónico, sin embargo, pone en riesgo de una manera mucho más fuerte que cualquiera otra implementada a escala humana.

Presentaré una exposición corta respecto a por qué pensamos de esa manera, y delinearé el estado actual del voto electrónico en diversos ámbitos de nuestro país, para poder evaluar con mayor certeza lo que podamos hacer a futuro.

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Software libre, cultura libre

Submitted by gwolf on Sat, 07/09/2011 - 20:37
Wolf, G.  2011.  Software libre, cultura libre. Revista Zocalo. XI:42-43.

Software libre

Cada vez es más común escuchar el concepto software libre en medios destinados a la sociedad en general, y ya no sólo ante quienes nos dedicamos al cómputo. Pero no teman — En el presente texto, abordaré el tema enfatizando en él en tanto movimiento social, enfocándome en cómo ha comenzado a influir en la sociedad toda.
Desde un punto de vista meramente técnico, puede llamarse software libre a todo programa que no imponga un licenciamiento restrictivo a sus usuarios — Todo programa que nos permita utilizarlo con cualquier fin, comprender cómo está hecho (tener acceso a su código fuente), adecuarlo a nuestras necesidades, y compartirlo con otras personas. Entre los programas más conocidos que califican como software libre encontramos al sistema operativo Linux en sus muchas variantes, la herramienta ofimática OpenOffice, el navegador Web Firefox, una gran variedad de programas de rango servidor, y un larguísimo etcétera.

Pero el software libre va mucho más allá de un producto técnico: Es un movimiento social en toda forma. A mediados de los 1980, Richard Stallman acuñó el concepto, formalizó los requisitos arriba descritos, y creó a la Free Software Foundation y al Proyecto GNU, que habría de convertirse en el sistema operativo completo; es a partir de esto que consideramos que una forma de desarrollar y compartir se convierte en movimiento. Su planteamiento partió de una fuerte base ideológica, de la necesidad del libre acceso al conocimiento. Por años, la FSF se enfrentó a las críticas y escepticismo respecto a la viabilidad del proyecto. Específicamente, ¿Por qué miles de programadores donarían de su esfuerzo de desarrollo de software en beneficio de la humanidad?
El proyecto GNU sobrevivió lo suficiente para crear una base mínima utilizable, y obtuvo una masa crítica suficiente para impulsar con cada vez más fuerza su desarrollo hasta el día de hoy. Pero lo fundamental es que el fenómeno trascendió a la comunidad original, y creó a todo un abanico de ideologías, en lo técnico y en lo social. Al día de hoy, habemos decenas de miles de desarrolladores trabajando de manera completamente descentralizada, cada quién persiguiendo sus propios incentivos (que si bien en algunos casos son económicos, directos o indirectos, en otros son por afición, por diversión, incluso de inspiración artística).

¿Por qué funciona?

Ahora, ¿por qué éste cambio cultural se presentó antes que en ningún otro lado en el desarrollo de software?
El proceso natural humano de construcción de conocimiento (la forma en que aprendemos, pensamos y reelaboramos los avances) atraviesa necesariamente por la socialización — Por compartir los avances, los pensamientos, por que un experto corrija al otro. El software libre no puede explicarse sin Internet, sin comunicación ágil y directa entre los participantes.
Internet no es un fenómeno nuevo. Tiene ya más de 40 años de edad — Obviamente, en primer término se difundió en los círculos militares y académicos. Y naturalmente, la convocatoria del proyecto GNU se difundió inicialmente dentro de Internet, cayendo y difundiéndose en un campo fértil.

Hacia la cultura libre

El movimiento del software libre ha encontrado grandes puntos de coincidencia con diversos grupos sociales y culturales, y conforme van encontrando puntos de coincidencia, se arma un movimiento que promete ser mucho mayor, e incluso cambiar la forma en que opera la creación del conocimiento en el mundo entero: La cultura libre. Y es aquí donde comienza el engranaje hacia lo que sostengo que es la evolución natural del movimiento.
Podemos ya encontrar varios ejemplos de éxito. Posiblemente el más notorio hoy en día sea Wikipedia, un proyecto de construcción de un cuerpo de conocimiento libre y carente de la noción tradicional de autoría: Una enciclopedia escrita por todos, corregida por todos, mejorada con todos. No está exenta, claro, de problemas de control de calidad, pero va encontrando mecanismos que cada vez más aumentan su confiabilidad.
Wikipedia tiene, por cierto, un antecedente que muestra la importancia de la participación abierta en un proyecto colaborativo: La Nupedia. El proyecto Nupedia fue lanzado en el año 2000 (un año antes del de Wikipedia), buscando crear una enciclopedia de libre acceso y redistribución que garantizaba la calidad de sus contenidos por medio de la revisión por pares. Sin embargo, pese a las buenas intenciones, en los primeros 18 meses sólo se publicaron 20 artículos. Buscando de nuevas fórmulas para involucrar a más personas en la producción de contenidos, se pensó que los usuarios de crearan los contenidos que luego los editores y expertos revisarían. Mientras tanto, nació el proyecto Wikipedia, y en tan sólo su primer mes de existencia llegó a los 1000 artículos — Cierto, algunos de no muy buena calidad, pero todos constituyeron una semilla a partir de la cual cualquiera podía participar para mejorarla. Y el resultado es lo que hoy ya conocemos: Una enciclopedia verdaderamente universal, con más de 3 millones de artículos, y con más de 30 lenguajes cuya versión local supera los 100,000.
La iniciativa Creative Commons es otra digna de nota: Toda creación intelectual o artística recibe protección automática de derechos de autor. Muchos queremos que nuestras creaciones sean libremente redistribuibles, pero puede desmotivarnos el obstáculo del lenguaje legal que implica elegir una licencia adecuada. En 2001, el abogado estadounidence Larry Lessig creó a Creative Commons. Esta organización ofrece un marco legal para que gente no experta en estos temas pueda elegir los términos de licenciamiento que juzgue más adecuados para su creación, sin tener que ahondar de más en las áridas estepas legales, y se mantiene asesorada y liderada por un grupo de abogados, cuya principal labor es traducir y adecuar sus licencias base para cada una de las jurisdicciones en que sean aplicables.
Han nacido también una gran cantidad de servicios en línea que buscan ser centro de contacto para que creadores independientes puedan distribuir su material sin depender de casas editoriales. Jamendo es una comunidad en línea dedicada a promover a artistas que publiquen música bajo licencias Creative Commons. Cualquiera puede entrar y bajar una gran cantidad de música de muy buena calidad, hacer donativos directos a los grupos de intérpretes y promover nuevo material.
Y no sólo las formas de compartir y colaborar que a lo largo de 30 años han dominado al desarrollo de Software Libre están permeando a las diversas áreas creativas de la humanidad: El conjunto de valores que impulsaron a Stallman a iniciar el movimiento resultan compartidos por estos creadores, y su ideología de a pocos va convirtiéndose en parte del fundamento cultural de la sociedad.

¿Y en qué radica el cambio?

No quiero cerrar este texto sin puntualizar algunos factores principales que determinan el sentido que está tomando esta revolución:
A diferencia de lo que ocurría hace pocos años (con las fotocopias o con los cassettes), los contenidos pueden reproducirse de manera fiel, sin pérdida alguna de calidad, y con costo casi-cero — Los contenidos se han liberado de sus soportes.
Además, distancia entre el creador y el consumidor se reduce fuertemente. Cualquiera puede hoy en día publicitar su material a través de su propia página Web (o de servicios de terceros), facilitándose la distribución de material y la retribución directa a los titulares.
El marco jurídico que norma a los diversos aspectos de la propiedad intangible tiene casi tres siglos, y requiere –por puntos como los aquí expuestos, y por muchos más que no sería a abordar en un texto como éste– de grandes adecuaciones y replanteamientos. Y sin lugar a dudas, el tema aquí abordado representa un cambio social imparable.
El avance de la humanidad ha sido históricamente determinado por la facilidad de comunicación — Estamos en un punto de quiebre, en un momento que determina un cambio fenomenal en nuestro desarrollo. Y éste movimiento, que nació en una esfera aparentemente muy aislada del resto de la sociedad, se ha configurado en una avalancha imparable que modificará muchos de los supuestos básicos alrededor de los cuales se estructura el sistema.

Referencias

Free Software Foundation
http://www.fsf.org/
Proyecto GNU
http://www.gnu.org/
GNU Manifesto
http://www.gnu.org/gnu/manifesto.html
Definición de licencias de cultura libre
http://freedomdefined.org/Definition/Es
Creative Commons
http://creativecommons.org/
Jamendo
http://www.jamendo.com/

Voto electrónico

Submitted by gwolf on Tue, 01/26/2010 - 16:46
Wolf, G.  2010.  Voto electrónico. Software Gurú.

Nota: Este artículo lo comencé a trabajar para publicarlo como parte del trabajo del Seminario Construcción Colaborativa del Conocimiento. Al ver que era pertinente e indicado para su inclusión en mi columna para la revista SoftwareGurú, lo utilicé ahí también — Pero tuve que reducirlo a menos de la mitad de su extensión original. Aquí lo presento completo, en una versión muy similar a la que será publicada como resultado del Seminario, refiriendo hacia aquí a los lectores interesados de la revista. Como archivos adjuntos (al final) encontrarán también la versión de SoftwareGurú.

Voto electrónico

La postura que ante las votaciones electrónicas han tomado diversos grupos relacionados con la creación y escrutinio de software y de procesos sociales ilustra muy bien varios de los puntos delineados en otros capítulos de la presente obra. Este capítulo formaba parte originalmente del capítulo «Software Libre y Construcción Democrática de la Sociedad», e ilustra uno de los puntos y de las maneras en que las comunidades de creación de conocimiento tanto de seguridad en cómputo como de Software Libre han abordado un punto de gran importancia para la vida en sociedades democráticas actuales, insertándose en el entorno político imperante. Hemos decidido, tanto por la extensión como por la relación de este tema con varios otros de los presentados en esta obra, hacer del presente apartado un capítulo independiente.

Los promotores de las diferentes vertientes del Conocimiento Libre son los primeros en recalcar los tremendos fallos –conceptuales y de implementación– que hacen que las estaciones computarizadas de emisión y contabilización de votos sean, desde su planteamiento, una causa perdida [1] — Ninguna de las numerosas implementaciones a la fecha han salido airosas ante el escrutinio (incluso casual) de expertos en seguridad [2], a veces con resultados verdaderamente nefastos [3], [4]. Los escrutinios generalmente han sido dirigidos por grupos de activistas independientes buscando señalar las deficiencias del proceso, con la muy notable excepción del ejemplo puesto por el Tribunal Superior Electoral de Brasil, al cual abordaremos más adelante.

Obviamente, estos resultados no son del agrado de las compañías que buscan vender máquinas supuestamente seguras, diseñadas ex-profeso para el conteo de votos. Se han dado a conocer incluso amenazas hechas contra dichos equipos de investigadores [5] por desarrollar estos trabajos. En este caso, la demanda es que, en asuntos tan sensibles, relevantes e intervenibles como la vida democrática, es sencillamente imposible asegurar los elementos básicos de confiabilidad y auditabilidad.

Diversos argumentos han sido esgrimidos a favor del voto electrónico, pero pueden ser resumidos en tres:

  • Disminución de costos: Un adecuado proceso democrático es caro. La papelería electoral debe ser impresa con mecanismos suficientes para asegurar su unicidad, deben proveerse mecanismos para garantizar que sólo los electores autorizados emitan su voto, y debe haber garantías de no manipulación para todos los componentes involucrados en el proceso. La automatización del proceso ayuda a implementar estos candados a un menor costo.
  • Agilidad en la obtención de resultados: No hay nada que genere mayor falta de confianza y suspicacia en los procesos que una demora en la publicación de los resultados. Se ha argumentado que a través del voto electrónico, los resultados pueden ser anunciados prácticamente de inmediato tras haberse cerrado la casilla.
  • Confiabilidad de los actores: La experiencia de muchos países en torno a los fraudes electorales apunta dolorosamente a la falta de integridad de los actores involucrados en el proceso — Personas susceptibles ya sea a la compra de concienicas, a la extorsión, o directamente a la violencia física; si todo el proceso es controlado por computadoras, éstos factores deberían perder peso.

En las siguientes secciones analizamos por qué los tres argumentos caen por su propio peso.

Agilidad en la obtención de resultados

Una de las principales obsesiones de la sociedad actual es la velocidad del acceso a la información. Los medios electrónicos de comunicación y el uso de Internet nos han acostumbrado a que la información debe estar disponible tan pronto ocurren los hechos, y debe llegar a toda la sociedad tan pronto está disponible.

Los sistemas electorales en general estipulan que, para no manipular los resultados de una elección en proceso, no deben darse a conocer sus resultados parciales hasta que haya cerrado la última de las urnas – No hacerlo de esta manera significaría que la tendencia influiría en los resultados de muchas maneras indeseables. Sin embargo, una vez que cierra ésta última urna, en la mayor parte de las democracias modernas hay un periodo típicamente de un par de horas en que es necesario esperar a que las autoridades electorales recopilen la información generada por típicamente decenas de miles de casillas y den a conocer el resultado. Hay una gran presión por parte de los ciudadanos, y muy especialmente de los medios, para que las autoridades electorales publiquen los resultados de inmediato. Además del apetito por la información expedita, ésto viene fundamentado en ejemplos de ocultamientos de información que eran realizados conforme los números comenzaban a fluir — Ejemplo de esto son las declaraciones que hizo veinte años más tarde Manuel Bartlett Díaz, quien fuera en 1988 Secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral durante las muy cuestionadas elecciones presidenciales de 1988 [6]: La decisión de no dar a conocer datos preliminares fue tomada por el presidente Miguel de la Madrid, dado que, cito: si se oficializaba en ese momento –con datos parciales– que Cárdenas Solórzano iba ganando, al final nadie aceptaría un resultado distinto.

En la experiencia mexicana, la situación ha cambiado radicalmente de la imperante hace tan sólo dos décadas, como claro resulado de las frecuentes acusaciones de fraude electoral que nuestro sistema electoral ha sufrido — En vez de una demora cercana a una semana, el Instituto Federal Electoral y las autoridades correspondientes de cada uno de las entidades federativas publican los resultados de las encuestas de salida y los conteos rápidos típicamente dentro de las dos primeras horas tras haber concluído la votación, siempre que haya suficiente márgen estadístico para no causar confusión en la población.

Impulsar una solución con tantos riesgos como una urna electrónica para ganar como tope estas dos horas sencillamente no tiene sentido. Además, el tiempo invertido por los funcionarios electorales en cada casilla en el conteo de votos emitidos es sólo una fracción del dedicado a las tareas de verificación y protocolización que deben llevarse a cabo antes de declarar concluída una elección. Sumando ésto a que –por consideraciones de seguridad– las estaciones de voto no están pensadas para contar con conectividad a red (y que ni los países más industrializados cuentan con una cobertura de Internet del 100% de su territorio), por lo cual debe haber forzosamente un paso manual de comunicación de resultados al centro de control de la autoridad electoral, el argumento de reducción de tiempos queda descartado.

Federico Heinz cierra su texto «¿El voto electrónico mejora la democracia?» [7] con la siguiente idea:

Una alternativa factible es realizar la votación mediante formularios que contengan a todos los partidos, dejar que los votantes marquen su elección con tinta, y usar un scanner óptico para hacer un escrutinio automático, verificable mediante un simple recuento manual. No hay nada en contra de un escrutinio electrónico, pero digitalizar el acto mismo de la emisión del voto es extremadamente peligroso para la democracia.

El uso de boletas a papel y tinta aptas para ser scanneadas por equipo de reconocimiento óptico puede ser la opción más adecuada en este sentido. Permite la verificación de cientos de boletas en apenas un par de minutos, y permite conservar todos los atributos positivos del sistema tradicional.

Confiabilidad de los actores

Algunos proponentes del voto electrónico mencionan que con el voto tradicional en papel todos estos fraudes siempre han existido1, y que éste no agrava los riesgos — Sin embargo, más que reducir las posibilidades de los agentes fraudulentos, al implementar el voto electrónico estaríamos aumentando la profundidad a la que podrían llegar, e imposibilitando cualquier acción de auditoría o rendición de cuentas.

La votación electrónica tiene muchas modalidades y muchas aristas. En líneas generales, y contrario a lo que muchos esperarían, los expertos en seguridad informática y los activistas sociales involucrados en esta lucha no recomiendan exigir que las urnas electrónicas estén basadas en Software Libre para su funcionamiento, sino que sencillamente recomiendan en contra de su utilización. Citando a Heinz, [7]:

El mecanismo de auditar completamente el funcionamiento de las urnas es impracticable. Esta es una tarea que sólo podría ser ejecutada por una elite de especialistas, de los que hay muy pocos en el mundo, y requiere la cooperación de las empresas que proveen las urnas así como de todos sus proveedores. Y aún si consiguiéramos todo eso, la eficacia de una auditoría sería más que dudosa: no sólo debemos garantizar que todo el software es correcto (lo que es imposible), sino que además debemos verificar que el software presente en las urnas el día de la elección es idéntico al auditado, tarea que nuevamente requiere de especialistas. ¿Y por qué hemos de confiar en los especialistas, si no queremos confiar en sacerdotes ni en empresas? Una de las muchas virtudes del "anticuado" sistema de escrutino tradicional es que cualquier persona que sepa leer, escribir y hacer operaciones de aritmética elemental está en condiciones de controlarlo. Esta es una característica esencial y no debemos renunciar a ella.

Uno de los más interesantes argumentos que ilustran por qué las urnas electrónicas carecen inherentemente de confiabilidad es el presentado —sin aplicarlo en éste ramo específico— por Ken Thompson en 1983 [8], en su discurso al recibir el Premio Turing de la ACM2. Thompson hace una sencilla demostración de por qué un sistema que llega al usuario final (y esto es mucho más cierto hoy en día que en 1983, en que los lenguajes y marcos de desarrollo utilizados suben increíblemente en la escala de la abstracción comparado con lo existente entonces) es prácticamente imposible de auditar por completo un programa, ni siquiera teniendo su código fuente, ni siquiera teniendo el código fuente del compilador. Traduciendo de las conclusiones de Thompson:

La moraleja es obvia. No puedes confiar en el código que no creaste tú mismo. (Especialmente código proveniente de compañías que emplean a gente como yo). No hay un nivel suficiente de verificación o escrutinio de código fuente que te proteja de utilizar código no confiable. En el proceso de demostrar la posibilidad de este tipo de ataque, elegí al compilador de C. Podría haber elegido a cualquier programa que manipule a otros programas, como al ensamblador, cargador, o incluso microcódigo embebido en el hardware. Conforme el nivel de programación se vuelve más bajo, éstos fallos se volverán más y más difíciles de detectar. Esta vulnerabilidad bien instalada en microcódigo será prácticamente imposible de detectar.

Éste argumento ha sido clave para llegar a conclusiones como la adoptada en marzo del 2009 por la Corte Suprema de Alemania [9],[10]:

Un procedimiento electoral en el que el elector no puede verificar de manera confiable si su voto fue registrado sin falsificación e incluido en el cálculo del resultado de la elección, así como comprender cabalmente de qué manera los votos totales emitidos son asignados y contados, excluye del control público a componentes centrales de la elección, y por lo tanto no alcanza a satisfacer las exigencias constitucionales.

El punto de la confiabilidad es el que más fervientemente se sigue debatiendo. El caso brasileño resulta muy esperanzador: A diferencia de la mayor parte de los gobiernos de países supuestamente desarrollados, en Brasil la tecnología utilizada para el voto electrónico está completamente basada en tecnología desarrollada localmente, empleando software libre. En noviembre del 2009, el Tribunal Superior Electoral brasileño convocó a la comunidad de seguridad a encontrar vulnerabilidades sobre las estaciones receptoras de votos, a cambio de una recompensa económica para los mejores análisis[11]. Dentro de los términos estipulados, sólo uno de los participantes (Sergio Freitas da Silva) logró su propósito [12]. Y si bien no logró vulnerar los resultados de éste sistema, sí logró –mediante un monitoreo de las radiaciones electromagnéticas– averiguar por quién emitía su voto cada uno de los electores, rompiendo el principio de secrecía electoral, empleando únicamente equipo casero de bajo costo al buscar que esto fuera meramente una prueba de concepto; un atacante determinado podría utilizar equipo mucho más sofisticado para intervenir las votaciones a mucha mayor distancia.

Y si bien el sistema empleado por Brasil sale mucho mejor parado que los empleados en Europa y Estados Unidos, no debemos tomar la ausencia de evidencia por evidencia de ausencia: Lo único que demostraron es que ninguno de los atacantes pudo demostrar una vulnerabilidad en el periodo estipulado, o no quiso hacerlo por el precio ofrecido, pero nada indica que no haya fallas no encontradas — O peor aún, puertas traseras intencionales.

Disminución de costos

La sociedad está acostumbrada a lidiar con los bemoles del voto tradicional, utilizando al papel como su medio primario. Una crítica muy común a éstos procesos, especialmente en los países cuyas democracias no están bien consolidadas (y por tanto, requieren de mucho mayor inversión tanto en la vigilancia como en la promoción de la participación de las elecciones) es el costo — En México, citando a un caso extremo (el sistema electoral más caro de América Latina [13]), cada sufragio emitido en las elecciones intermedias del 2009 tuvo un costo superior a los 17 dólares, aunque hay estimaciones que lo llegan a ubicar en hasta 50 dólares, tomando en cuenta gastos ocultos.

Como mencionamos anteriormente, un rubro que en el sin duda podrían presentarse importantes ahorros es en la generación, el manejo y la custodia del material electoral. Sin embargo, como queda demostrado tras el estudio realizado por Feldman, Halderman y Felten a las estaciones de votación Diebold AccuVote-TS [14], las más difundidas en los Estados Unidos y que han sido responsables de la recopilación de votos de hasta el 10% de los electores de dicho país, con conocimiento técnico especializado éstas máquinas presentan un nivel de confiabilidad ante ataques verdaderamente bajo, y permiten —requiriendo de un tiempo mínimo de acceso— la reprogramación resultando en resultados fraudulentos que serían prácticamente imposibles de lograr en una elección tradicional sin recurrir a métodos violentos.

Las vulnerabilidades descritas por Feldman, Halderman y Felten no son privativas a los equipos Diebold — En el sitio Web en el cual está publicado su artículo junto con un video de diez minutos demostrando su ataque y una lista de preguntas frecuentes mencionan: (traducido)

¿Por qué estudiaron éstas máquinas Diebold? ¿Por qué no otras tecnologías para votos?

Estudiamos estas máquinas porque son las que conseguimos. Si hubiésemos tenido acceso a otro tipo de máquinas, probablemente las hubiéramos estudiado.

¿Son otras máquinas más seguras que las que estudiaron?

No lo sabemos. Esperamos que así lo sean —las elecciones dependen ya de ellas— pero no hay suficiente evidencia para responder a esta pregunta

Un rastro impreso verificado por cada votante es la protección más importante que puede hacer más seguras a las máquinas de voto electrónico.

El último punto mencionado es de especial relevancia: Un rastro impreso verificado por cada votante. La única garantía que un votante puede tener de que su voto fue registrado correctamente es que el sistema genere una boleta impresa y de caracter irrevocable, misma que sea verificada por el votante al instante, la cual se convertirá en el documento probatorio de la elección3. No hay manera —ver la cita de [8] en la sección Confiabilidad de los actores— de que el estado interno de una computadora sea confiable, y muchísimo menos cuando hablamos del proceso más importante y más sensible de la vida política de un país.

Llegamos entonces a una contradicción: El equipo de votación no es barato, en términos absolutos. Su adquisición por parte de un gobierno o ente de autoridad podría justificarse si se plantea prorratear a lo largo de varias elecciones — pero si éste tiene que estar sujeto a una estricta vigilancia contínua, incluso en los años en que no será utilizado. Debe recibir mantenimiento, y debe abastecerse con una cantidad no despreciable de insumos, para asegurar un rastro impreso verificado. Además, en caso de sufrir un desperfecto, todas las casillas deben tener un plan de respaldo: Casi indefectiblemente, esto significaría tener papelería tradicional para enfrentar desde un desperfecto del equipo hasta un sabotaje, por ejemplo, en el suminstro eléctrico. Por tanto, el supuesto ahorro puede volverse en contra nuestra, convirtiéndose en un gasto mucho mayor al que implican las votaciones tradicionales.

Referencias

  • [1.] ¿El voto electrónico mejora la democracia?, Heinz, Federico , (2006)
  • [2.] Evidence of New Jersey Election Discrepancies, Felten, Ed , (2008)
  • [3.] Are Your Votes Really Counted? Testing the Security of Real-world Electronic Voting Systems, Balzarotti, D., Banks G., Cova M., Felmetsger V., Kemmerer R., Robertson W., Valeur F., and Vigna G. , International Symposium on Software Testing and Analysis, 20/07/2008, Seattle, WA, (2008)
  • [4.] Evaluating the Security of Electronic Voting Systems, Balzarotti, D., Banks G., Cova M., Felmetsger V., Kemmerer R., Robertson W., Valeur F., and Vigna G. , The Computer Security Group at UCSB, (2008)
  • [5.] Interesting Email from Sequoia, Felten, Ed , (2008)
  • [6.] De la Madrid me ordenó no informar que Cárdenas iba ganando, asegura Bartlett, , La Jornada, 2008/07/03, Volume 2008, Mexico, (2008)
  • [7.] ¿El voto electrónico mejora la democracia?, Heinz, Federico , (2006)
  • [8.] Reflections on trusting trust, Thompson, Ken , Communications of the ACM, 08/1984, Volume 27, Number 8, p.761-763, (1984)
  • [9.] Beim Einsatz elektronischer Wahlgeräte müssen die wesentlichen Schritte der Wahlhandlung und der Ergebnisermittlung vom Bürger zuverlässig und ohne besondere Sachkenntnis überprüft werden können., BVerfG , p.paragraph 1-163, (2009)
  • [10.] Alemania: urnas electrónicas anticonstitucionales, Heinz, Federico , 2009/03/06, Volume 2009, Number 2009/03/06, (2009)
  • [11.] Teste de segurança do sistema eletrônico de votação, , Volume 2009, Number 2009/12/29, (2009)
  • [12.] Un investigador logra violar el secreto del voto en las urnas brasileñas, Busaniche, Beatriz , Voto electrónico, Volume 2009, Number 2009/12/29, Buenos Aires, Argentina, (2009)
  • [13.] Cuesta el voto en México 18 veces más que el promedio en AL, dicen expertos, Urrutia, Alonso, and Martínez Fabiola , La Jornada, 2009/06/19, (2009)
  • [14.] Security Analysis of the Diebold AccuVote-TS Voting Machine, Feldman, Ariel J., Halderman Alex J., and Felten Ed , 2007 USENIX/ACCURATE Electronic Voting Technology Workshop (EVT’07), 08/2007, (2007)
  • 1. p.ej. http://seminario.edusol.info/resena/beatriz-ramirez/2009/03-1 (requiere registro)
  • 2. Premio al que comunmente se hace referencia como el nóbel del cómputo
  • 3. Y claro está, es fundamental que cada una de estas boletas sea generada por separado, recortada de la inmediata anterior y posterior, con garantía de que no haya un patrón seguible en el corte, para garantizar el anonimato del elector
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Software Libre: Un modelo alternativo para la producción de conocimiento

Submitted by gwolf on Sun, 02/03/2008 - 23:58
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2005

This talk is basically the result of mixing What is Free Software and Quality Assurance in Free Software projects, emphazising in the knowledge production aspects related to Free Software. This talk was first given at the UNAM Economical Research Institute, April 12, 2005.

Resumen: 

Esta plática es básicamente la mezcla de ¿Qué es el software libre? y Control de calidad en proyectos de Software Libre, enfatizando en los aspectos relativos a la producción del conocimiento que propone el Software Libre. La plática fue impartida por primera vez en el Instituto de Investigaciones Económicas el 12 de abril del 2005.

Razones para preferir y exigir desarrollos libres en sistemas informáticos gubernamentales

Submitted by gwolf on Sun, 02/03/2008 - 22:45
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2003

Free Software has many advantages against propietary software in many areas. However, when we talk about the government, this goes soon beyond convenience - It is necessary that, if a government dependency hires or carries a given development, it should demand that the license it is made on is free and it is built over a free infrastructure. I gave this talk in Mexico city's Government's Encuentro de Informática de Otoño 2003, explaining the reasons for these demenads.

Resumen: 

Si bien en muchas áreas el software libre presenta amplias ventajas frente al software propietario, en el gobierno esto deja de ser simple cuestión de conveniencia - Es indispensable que, si una dependencia de gobierno va a contratar un desarrollo o llevarlo a cabo, exija que sea con licencia libre y sobre una infraestructura libre. Esta plática, que presenté en el Encuentro de Informática de Otoño 2003 del Gobierno del Distrito Federal, explica las razones.

Aspectos sociales del Software Libre

Submitted by gwolf on Sun, 02/03/2008 - 16:40
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2003

What social characteristics can define the Free Software developers? Are we really a homogeneous group? Which problems can appear when facing a global project? How can we avoid them? I analize mainly the Debian project, comparing a bit with the OpenBSD and Ximian/Gnome projects.
This talk was prepared for the 2003 GULEV conference.
It is available as:

Resumen: 

¿Qué características sociales definen a los desarrolladores de Software Libre? ¿Somos realmente un grupo homogéneo? ¿Qué problemas principales pueden darse al enfrentarnos con un proyecto mundial? ¿Cómo los evitamos? Analizo principalmente al proyecto Debian, comparando un poco con los proyectos OpenBSD y Ximian/Gnome.
Esta plática fue presentada en la edición 2003 del Congreso GULEV.
Está disponible como:

What is Free Software?/¿Qué es el Software Libre?

Submitted by gwolf on Sun, 02/03/2008 - 15:52
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2003

I have given this talk on a number of places. It answers a couple of very important questions, that for many people seem to be obvious: What is Free Software? What lies behind our movement? What implications does it have?
Of course, I try to give it a different emphasis, ellaborating on Free Knowledge, on software being an expression of science.

Resumen: 

Plática que he impartido en varios lugares ya que atiende a una duda que mucha gente puede dar por obvia: ¿Qué es el software libre? ¿Qué hay detrás de nuestro movimiento? ¿Qué implicaciones tiene?
Intento, claro está, responder estas dudas dando un énfasis diferente del más común; elaboro sobre del Conocimiento Libre, y en el software como una expresión de la ciencia.

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